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Terra
La Coctelera

Carta de amor

Querido Sonido,

Te escribo por decirte algo (que en realidad es muchas cosas).  Quiero decirte que te quiero, que te necesito, que eres las mantas de mi vida.  Cuando digo eso, quiero decir que tenerte es sentirme cómoda, cálida y segura.

Cuando me despierto todas las mañanas, es por ti.  Los sonidos de tiempo son un recuerdo cada cinco minutos, hasta realmente tengo que salir mi cama.  Pero todavía me sigues.

Me voy del cuarto y camino al baño, donde los sonidos de agua en las paredes de la ducha y los cepillos en los dientes me ayudan estar despierta.  Estás conmigo durante me rutina: desde el sonido de abrir la botella de mi champú verde hasta el sonido de cerrar la puerta mientras salgo para el desayuno.

Me acompañas en la comida, con un “crunch” aquí y una risa cansada de un amigo allí.  Me sigues a la aula, donde las voces suben y bajan con el humor de la clase.  Me acompañas en la cafetería después de clase, donde “sonido” no es algo compuesto de muchas sonidos sino un sonido del fondo de mis sonidos.  Estás al dentro de yo (y me escapas) cuando hablo, silbo, canto y respiro.

Eres suave en las voces de mi cariño, NPR.  Eres consolador en las llamadas y mensajes de text de mi mamá.  Eres una desafiante, una escapa y algo que me hace vivir en la música que escucho cada día.

Sonido, no te merezco y no te aprecio.  No te digo “gracias,” y no te digo “te quiero.”  Pero quiero que sepas que, sin ti, la cama de mi vida sería fría, y mis orejas no tendrían propósitos.  Yo, por supuesto, no podría sobrevivir.

Te quiero, y gracias.

Besos y abrazos invisibles,

Maribel

Shell

La situación del golfo de México no debe afectar las posibilidades de buscar fuentes nuevas de petróleo. Aunque la situación en el golfo es grave, tenemos precauciones para los derrames y podemos controlarlos en menos de una hora si ocurren. Vivimos en mares diferentes con situaciones diferentes, por eso no debemos tener las mismas expectativas. No hubiéramos invertido dinero si no sintiéramos que no podríamos controlar los derrames.

Cicatrices

Mala: Lo que recuerdo primero cuando pienso sobre Tanzania son los mosquitos. Mi familia y yo siempre estábamos tratando de evitarlos con aerosol para insectos y mosquiteros. Pero no los podíamos evitar a todos e inevitablemente, tuvimos picaduras en los cuerpos. Aunque las picaduras eran pequeñas, nos picaban mucho, y cuando los rayábamos, las picaduras pequeñas se convirtieron a heridas dolorosas. No sé cuando la recibí, pero tuve una picadura en el brazo que no curaba. Por meses, me picaba, como un recuerdo del hecho de estar en un lugar extranjero, lejos de lo familiar. Eventualmente, la herida se convirtió a una cicatriz, que ahora me recuerda de mi fracaso de curarme y de acostumbrarme de un ambiente nuevo.

Buena: Estaba en East Austin, Tejas, cuando salté sobre la valla. Zack me persuadió de saltar, porque saltar era conocer a los niños de la casa de inmigrantes en el barrio colombiano. Estábamos haciendo de voluntarios para una parte de un programa del verano que se llama TASP, y en ese momento, teníamos que unirnos con los niños allí--no para el programa sino para nosotros. Había dos casas que consistía Posada Esperanza, la casa de inmigrantes. Para ser aceptados por Kevin, KC y Ulysses, tuvimos que salir de la casa izquierda por saltar la valla a la casa derecha, donde ellos vivían. Entonces, ellos--Kevin, KC, Ulysses, y Zack--estaban allí en el otro lado, y yo estaba a la izquierda. Yo llevaba una camisa con demasiadas flores y tenía piernas sin historias. Yo salté, y en el proceso, me hice un corte en la rodilla. Había una línea de sangre que siguió el camino de la valla, pero no me importaba. Tendré esa cicatriz por siempre, yo creo: un recuerdo del valor y de la belleza de salto.

Una historia de colaboración

Había una vez, un cuarto sin puertas y ventanas.  Esperanza se cayó, y de repente estuvo allí.  No podía ver, pero podía oír muchos animales pequeños en el cuarto.  Además, podía ver algo blanco que se parecía a una fantasma.  Fue el fantasma Casper, ¡qué guay! ¿Pero, cómo entraron los animales y Casper?  ¡No había ningunas puertas ni ventanas!  Casper dijo, <<No tienes que temer, yo soy muy amable!>> Pero desafortunadamente para Esperanza, Casper estaba mentiendom porque, en realidad, ¡era un monstruo de sus pesadillas!  Casper lo dijo, <<Cierra tus ojos y voy a ayudarte y vamos a dejar este cuarto.>>  Pero en realidad, Casper quería comerlo.  Qué suerte, porque Esperanza sabía magía y la usó contra <<Casper El Falso.>>  ¡Éxito!

Proyecto Final

Para mi proyecto final, quiero aprender y presentar el tema de rituales sexuales en pueblos prehispánicos. A mí me interesan porque el tema trata estudios de género y sexo, historia y español, y estos son tres de mis sujetos favoritos. Descubrí este tema cuando estaba leyendo el periódico electrónico que se llama BBC Mundo. Hubo un artículo sobre prácticas que incluyen masturbación, homosexualidad, y pensamientos sobre el sexo en esa época. Creo que el tema es muy interesante y un poco polémico.

Voy a escribir un ensayo que tiene información sobre los rituales, las diferencias y igualdades entre tribus prehispánicos y como las prácticas y creencias culturales son diferentes hoy. No estoy completamente segura de donde vendrá mucha de la información, porque sólo sé lo que leí en el artículo de BBC, pero espero buscar mucha información sobre las culturas de pueblos prehispánicos en general, con enfoco en las prácticas sexuales.

Espero escribir este ensayo para enseñar el público que en los raíces de cultura hispánica, había aceptación (y el estímulo) de comportamiento homosexual y erótico. Quiero que personas tengan interés, pero espero aún más que ellos aprendan.

Su llorando no está terminado (y ni esto)

Mientras ella tejaba el vestido, su esposo entró la casa.  Él tenía cuarenta años y ningunas razones para odiarle.  Aunque ella no lo merece, él siempre le decía que ella era fea, gorda, y estúpida.  Además, nunca  le había dicho que le quería.  Por eso, ella lloraba.

De repente, él dijo, “¿Qué haces? ¿El vestido otra vez? Pinche perra.  No tienes valor y nunca lo tendrá.”

Ella empezó a llorar sin ruido, y él se fue para tomar en la cocina oscura.  Luego, ella sentaba sola.  No sabía lo que debía hacer.  Odiaba su esposo,  siempre estaba triste cuando estaba alrededor de él y nunca pensaba que era hermosa.  Por otro lado, no tenía nada sin él.  Sus padres se murieron hace que tres años, y no tenía hermanos.  No tenía un trabajo, ni dinero, ni amigos.  Sólo tenía su tejeduría...

Al bailar

Ella fue a la casa para inmigrantes porque fue un requisito.  Era una estudiante en una universidad, donde ella y sus compañeros aprendían a pensar y tener ideas grandes todos los días.  Eso día, tuvo que ofrecerse de voluntario para su universidad, o no se graduaría.  Eran las dos por la tarde y no sabía lo que debía hacer.

Ella entró la casa.  Al dentro, hacía calor, el tipo de calor que derrite toda la emoción y todos los pensamientos.  Su misión fue para cumplir el día sin heridas o lágrimas.  Pero entonces, ella se conoció a Ulysses.

Ulysses estaba bajo y gordito, y su piel tenía sudor.  Él corrió alrededor de ella, pero nunca decía nada.  En lugar, ella dijo “¡Hola!” con una sonrisa falsa.  Ella buscó la jefe de la casa para recibir sus quehaceres.  Pero la jefe sólo dijo, “Ayúdales.”

Por algunos minutos, ella hizo nada.  Trató de leer a ellos, pero habían escuchado todas las historias muchas veces.  Trató de hacer rompecabezas con ellos, pero lo mismo era la verdad.  Entonces,  ella vio a los muchachitos y las muchachitas, quien hicieron nada tampoco, y respiró.  Con ninguna idea salvo este, ella dijo, “¿Qué les gusta hacer?”

Ulysses dijo, “¡Bailar!” Y ella sacó el radio.

Era la misión de los muchachos para enseñarle el ritmo de su música colombiana y “Soulja Boy,” también.  Ella vi las caras doloridos (a su incomodad) desaparecer.  En lugar, sus caras estaban emocionantes, felices, y llenas con risa.  Aunque no pudo bailar muy bien, ella trató de moverse con ellos para sentir lo que a ellos les encanta.

No sabía porque, pero ella les quiso.

¿Qué hemos aprendido, chicos y chicas?

Sí he aprendido una cosa, eso será que español es fácil, pero es difícil para aprender que es fácil.

Antes de llegue a Middlebury, pensaba que había cosas grandes que nunca aprendía, y aquí los aprendería y todo tendría sentido.  Pero eso no es la verdad.  En Middlebury hasta ahora, me di cuento de yo sé mucho español (muchas de sus reglas, conjugaciones, y excepciones), sólo no sé como se usa lo que tengo en mi cerebro.  Lo que aprendía cada día en Middlebury hasta ahora es que la diferencia entre una persona que sabe español y una persona que habla como un nativo es tan pequeña.  No hay un secreto (aunque quiero que una exista), sólo hay cosas pequeñitas que tengo que aprender por errores.  Por eso, he empezado a escribir y hablar con más confianza porque no tengo miedo de los errores.  Si quiero aprender, tengo que corregir los errores de yo y de otras personas.

Entonces, estoy en el medio de una realización.  He aprendido como se aprende español, pero no he aprendido todo.  Ahora quiero saber más frases coloquiales, además quiero saber como se lee textos españoles críticamente.  Hemos visto un texto difícil y nos dimos cuenta de la diferencia entre textos españoles y textos ingleses.  ¿Pero como se lee eso texto de clase?

Lo que me gusta lo mejor sobre la clase de escritura es que “escritora” no tiene fronteras.  “Escribimos” en clase cuando hacemos preguntas.  “Escribimos” durante la cena cuando decimos cuentos.  “Escribimos” cuando leemos los textos de nuestros compañeros.  El proceso de escritora no tiene que estar en el papel (ni la computadora).  En hecho, aprendemos como se escribe cuando hablamos, leemos, y soñamos.  Quiero escribir más, quiero aprender más, y quiero comprender más diferencias pequeñas, porque esos tienen significados.